Adolfo Valderas, pintor

ADOLFO VALDERAS

Nació en Cádiz el año 1944, hijo del pintor gaditano FOFY, muy conocido en la ciudad por ser autor de los carteles anunciadores en los distintos cines durante la década de los 50 y hasta mediados de los 60. Hizo el bachiller en el Colegio San Felipe Neri y sus primeros estudios de arte en la Escuela de Bellas Artes de Cádiz, dirigida en esos años por D. Rafael Parodi, que fue su profesor de modelado. Más tarde amplió sus estudios de arte en Madrid, donde comenzó su carrera como pintor.

Cádiz de Cerca

A finales del 2000, decidió cumplir la promesa que años atrás le hizo a su padre ya fallecido. Como homenaje a él y su gaditanísmo, en la Sala Benot de Cádiz, colgó una colección de dibujos y acuarelas sobre «el Cádiz de cerca». Clausurada, como terapia, durante más de un año de singladuras por el Mediterráneo en su velero, buscó motivaciones que le ayudaran a encontrar nuevas formas de expresión.

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Obra 2
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Constitución

En noviembre 2008 accedió a un encargo del Consorcio para la Conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812, para que presentase una colección de cuadros en los que se recogieran imágenes que ayudaran a la mejor comprensión de la ciudad de la época, hechos históricos y personajes que intervinieron la redacción y firma de la Constitución. Durante más de dos años se documentó para preparar esa exposición que, con cuarenta cuadros que se expusieron en el recién restaurado Castillo de Santa Catalina de Cádiz, el 12 de febrero de 2011, bajo el título: «1807-1812. Una visión del Cádiz de la época».

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Obra 5
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Batalla de la Barrosa

Dado el éxito y repercusión local de la exposición sobre los acontecimientos del 1812 en el mes de julio de ese mismo año, pero en este caso auspiciada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Chiclana, presentó una colección de quince cuadros conmemorativos de la histórica «Batalla de la Barrosa».

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Transparencia

En el mes de octubre 2012, en la Sala GH-40 de San Fernando, el galerista organizó una exposición colectiva de los cuatro Valderas: su hermano José María, Adolfo y sus dos hijos, Cristina y Alejandro, una colección denominada: «Sobre las olas». Durante los dos años siguientes investigó sobre la posibilidad de crear colecciones que contuvieran un determinado discurso sobre los elementos más esenciales, y de ahí las colecciones:

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Sobre las piedras

«Las piedras y el mar» – 2013. Acotación del pintor en la presentación de la exposición: No sé si las piedras son «objetos bellos» o «informes», pero la Naturaleza las dispone y ordena en una exacta distribución, aunque en un aparente caos. Es fácil encontrarlas de distintas formas y colores, pero si te detienes, te dicen por qué están allí. Hoy, mi trabajo comienza tratando de interpretar ese caos, y descifrar donde está el código y el porqué de ese orden. Trato de descubrir la exactitud de esa disposición. Las observo y las imagino libres del observador y con un espacio propio, y me limito a comprender el aire que las rodea.

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Agua dulce - Agua salada

«Agua dulce y Agua salada» – 2017. Acotación del pintor en la presentación de la exposición: Una tarde, a orilla del nacimiento del río Segura tuve la suerte de departir con Manuel, un pastor que siempre anduvo por esas riveras. Sin pretenderlo, pero con cierta exclamación me manifestó que desde su nacimiento el agua quiere ser salada y por eso corre desde las montañas buscando el mar. Realmente es algo obvio, pero me sirvió para explorar los caminos que esas aguas recorren; al principio son corrientes pequeñas e indecisas, luego, más abajo, al crecer, se sienten fuertes y parece que tienen prisa por llegar al mar.

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Diálogos del mar

«Los diálogos del mar con la luz y el viento» – 2020. Acotación del pintor en la presentación de la exposición: Siempre que me detengo para contemplar el mar observo que los reflejos del sol salpican las superficies de sus aguas, estén tranquilas o en constante movimiento y nunca llegan a definir formas iguales, sólo acarician la superficie y a veces las traspasa dejando ver sus transparencias. Así, la luz hace que cada día la mar se nos muestre diferente de formas y colores. Esas luces cautivadas y tamizadas producen unos efectos que me revelan la importancia del contraste de la luz y la sombra. En cambio…los obstinados vientos consiguen que la mar se agite y se levante, se desnude y nos muestre sus interioridades, sus claridades y voluptuosidades. Esa espectacular puesta en escena, hace alertar a los navegantes.

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Territorios

«Territorios» – 2021. Una de las críticas de la exposición: En la presentación de la exposición «Territorios», pude comentar con el pintor y hablábamos del espíritu de las personas que «forman parte de lo que se podría denominar el colectivo de la individualidad»; esas personas, decía, cohabitan en «territorios propios». No puedo evitar, al ver estos últimos trabajos, que los rojos, negros, y en otras obras, la explosión de colores brillantes hace sentir que, simbólicamente, un individuo ejerce su poder «territorializador» sobre la mismísima naturaleza. Es, para mí, un «esfuerzo de presencia de la identidad» sobre el entorno, sobre la realidad.

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El hombre y su entorno

«El hombre y su entorno» – verano de 2022. Una de las críticas de la exposición: Como conjunto me parece efectivamente que tiene mucha consistencia tanto la composición, la técnica, y hasta los motivos; todos se ajustan a esa «consistencia» pero, lo más importante: lo expresado es sutilmente distinto en cada cuadro. Esto me dice que el pintor puede pintar diez objetos (rectángulos) blancos en diez horizontes acuáticos sin que lo expresado resulte repetitivo, y eso porque los cambios son casi exclusivamente cromáticos. Digo esto porque pone claramente de manifiesto la tremenda potencia expresiva que tiene el color, por sí mismo, y en este caso, cuando se dispone del dominio que el pintor tiene sobre él.

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No es nada

«No es nada» – verano de 2024. 30 cuadros en distintos formatos en la Galería Luis Gonzalo. Acotación del pintor en la presentación de la exposición: La teoría del devenir «nada es, sino que todo pasa» que argumentaba Heráclito de Éfeso, desde muy joven me produjo cierta inquietud. Siempre he esperado encontrar una oportunidad que me ayudara a descubrir que «la nada» sí existe a pesar de que todo pasa.

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Punto de fuga

«La luz y su punto de fuga» – 2026. Los impulsos del pintor para generar esta exposición: Las geometrías más hermosas del arte: «el punto de fuga». Ese lugar donde las líneas paralelas convergen y se pierden en el infinito, desafiando a la bidimensionalidad de la tela. Sin embargo, el verdadero hilo conductor aquí no es la línea recta, sino la luz, la luz es la que esculpe el volumen, la que delata las texturas y, sobre todo, la que nos arrastra hacia el fondo del cuadro. Te invitan a detenerte ante cada pieza, a encontrar ese punto magnético donde todo converge y a dejarte llevar por los rayos de luz que, de manera sutil o violenta, trazan el mapa de nuestra propia mirada.

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